El libro del Génesis, analogía del Cerebro
- silenciosagradoenl
- 12 feb 2022
- 1 Min. de lectura
Hablar del libro del Génesis es sumergirnos en un mundo simbólico el cual a pesar de parecer subjetivo y lejano a la realidad tiene su paradoja en que al comprenderlo fortalece la cotidianidad y la relación no sólo interior sino con Dios, el prójimo y la naturaleza.
En el Shefer Bereshit se lee, El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia el Oriente, y más adelante dice, En Edén nacía un río que regaba el jardín y después se dividía en cuatro brazos.
A primera lectura este Gan Edén es un lugar físico, un jardín situado en un lugar llamado Edén, por otra parte, se habla de un Paraíso llamado Pardes, el cual no es un lugar físico sino interior.
Es interesante comprender que la base de la plenitud se relaciona con la unión de lo interior con lo exterior, de lo subjetivo con lo objetivo, símbolo del Cielo y la Tierra, en esta imagen existen diversas maneras de comprender la vida y la Palabra de Dios, ninguna se contrapone a la otra de forma semejante a como el cuerpo no se contrapone al espíritu.
Para leer el artículo completo da click en la imagen o en el link








Comentarios