Así comienzan la mayoría de los cuentos de hadas, pero este, “Erase una vez”, se va revelando como la fantasía presente la cual desencadena una serie de desilusiones en el futuro de quién lee sin toparse nunca con los textos originales que han sido disfrazados para sumergir el pensamiento en una burbuja que lleva al conocimiento a flotar sin permitirse caminar en la belleza del desierto, símbolo de la búsqueda.
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